lunes, 27 de julio de 2009

VOY A AÑADIR MÁS AGRESIVIDAD AL MUNDO?

No, definitivamente no quiero.
Pero qué complicado es sentarme frente de nuestros noticieros de aire sin que me surja de las entrañas enorme rechazo y posterior puteada contra todos los personajes que con tono sobrio y erudito llenan los espacios de opiniones y pareceres.
Pienso en los noticieros del 13, del 11, del 9, del 2 y no encuentro uno que sea aguantable por más de 5 minutos. (Descuento el Canal 7 que es público).
Demás está decir que muchos de los pseudo periodistas de estos grandes canales no saben siquiera hablar y que encima opinan como viejas chusmas sobre hechos que ameritan un poco más que la reflexión casera que podemos tener cualquiera de nosotros mientras nos hacemos un té.
Es una ingenuidad de mi parte exigir un poco más de compromiso al informar, por estar frente a una cámara, o por estar llevando adelante un noticiero?
A mi no me interesa saber la opinión personal de tal o cual, quiero informarme, sin preguntas tendenciosas, sin burradas, sin opiniones facilistas, sin escuchar prejuicios, sin informes pedorros que pretenden informar y lo único que hacen es desinformar, confundir, generar miedo, entorpecer.
Claro, yo sé que yo tengo la libertad al alcance de mi mano literalmente… un pequeño botoncito alivia mis momentáneos ataques de ira… sin embargo me queda un sinsabor al entender que a pesar de haberlos abandonado canales atrás… influyen en la opinión pública y más descorazonador aún, muchos de ellos tienen el poder de cambiarla, a su gusto y piacere.

sábado, 29 de noviembre de 2008

EL RETORNO

Después de bucear largo y tendido entre la pretensiosas máximas que me han marcado el camino en los últimos años, descubro que (muy a pesar mío) he estado confundida más tiempo del que hubiera querido.

Imponiéndome prioridades, elecciones, deseos …

Hoy me encuentro a los 27 años con ganas de empezar de nuevo, de dar una vuelta de tuerca a mis proposiciones (antes invencibles e incuestionables) y permitirme fluir... sin tantos “peros” ni “por qués”

Parece sencilla la conclusión, pero para ser sincera y entrando un poco más en confianza, me llevó largas horas de desasosiego y miradas perdidas en la pared llegar a entender mi descontento, mi inconformidad.

Bienvenido estómago nuevamente! te hacemos un lugarcito entre la razón, el intelecto y la mente y dejamos en tus manos cierto tipo de determinaciones que seguramente sabrás resolver e interpretar mejor que nosotros.

Estoy volviendo a mí.

domingo, 25 de mayo de 2008

25 de mayo...podrida

Frente a semejante despliegue escénico que ameritó la fecha, mi actual estado de ánimo (en relación a la actualidad argentina) se ha visto notablemente alimentado... negativamente.
Estoy podrida.
Podrida de ciertas caras, actitudes, discursillos, hipocresías y bastardeos.
Me gustaría sólo compartir una canción de Serrat y esperar que mejoren mis espectativas.

Algo personal
(Joan Manuel Serrat)

Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.

Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.

Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.

No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.

sábado, 12 de abril de 2008

Hay que desmonopolizar al Grupo Clarin!!!

Gritaba D´elia en el programa "A dos Voces" por TN.
Me pregunto si semejante teatro será verdadero o nos toman el pelo deliberadamente.
El Grupo Clarín es lo que es hoy (un monopolio) gracias al gobierno kirchnerista, ni más ni menos.

En dónde estaba D´elia cuando el gobierno autorizó la fusión de Cablevisión y Multicanal
Calladito estaba.
Pensará que tenemos memoria a corto plazo?
La prorroga por diez años de la concesión de las licencias de tv abierta, radio y tv por cable le sonará ??
Decreto firmado por Nestor… sí Nestor!
Más calladito aún!
Otro favorcito, la ley de "bienes culturales" que fue sancionada por una necesidad del Grupo Clarin, pero que se nos vendió como una necesidad de la sociedad.

Será que a los Kirchner no les molestan favorecer la gesta de monopolios, siempre y cuando agradezcan por los favores recibidos. En cuanto comienzan a "expresarse" en contra de quien les dió de comer, se actúa rápidamente: armamos carteles y los llevamos al acto oficial que se transmite en cadena, no se olviden de enfocar en primer plano lo cartelitos (elaborados con tanto esmero) en contra del grupo Clarín!
Qué papelón!
No le creo a Clarín, ni medio renglón, ni media palabra, ni media imagen.
Tampoco a D´elia.
Tampoco a nuestra presidenta y a sus secuaces.
Qué complicado está el panorama...

miércoles, 2 de abril de 2008

La fuerza de las palabras...

Escucho los discursos de nuestra honorable presidenta y no puedo evitar sentir que mientras siga abriendo la boca, la situación en vez de mejorar, empeora.
El tema central del asunto parece girar en torno a si hay que aumentar las retenciones o no hay que aumentar las retenciones al campo.
Acá podríamos detenernos en discusiones de tinte más bien económico y ver los pros y contras de dichas medidas y a ello sumarle los argumentos del gobierno, la de los pequeños, medianos y grandes productores.
Llegaríamos seguramente, sin demasiados conocimientos reales de los millones que generan las retenciones (dinero disponible que podríamos asumir ingenuamente que contribuye a mantener el modelo económico actual y no a la “voracidad recaudadora” estatal) a una conclusión, casera e íntima, pero no por eso desechable: las retenciones a las exportaciones de los productos agropecuarios, son positivas en nuestro contexto actual.

Se anuncia una medida, comienza un paro, trece de marzo.
Moyano.
Nuestra presidenta se toma un largo fin de semana (incluido feriado 24 de marzo) en el sur.
Regresa y pronuncia un discurso que en vez de mediar, ya transcurridos trece días de paro, enciende los ánimos no sólo de los protagonistas sino de quienes lo “miraban por t.v” hasta ese momento.
Cacerolazo.
D´elia.
Quiénes salieron a la calle ese 25 de marzo?
La oligarquía golpista dicen por ahí.
Volver al pasado es más sencillo que hacer un análisis ante una situación nueva.

Volvamos a Cristina, que es mujer (lo repetirá para que no nos olvidemos?)
Un día se expresa agresiva, cuasi autoritaria y divide con sus palabras.
Ricos y pobres. Buenos y malos.
A los pocos días, se le escucha pedir “por favor” con tono suave y conciliador. Alguien le dijo que se puede dialogar.
Ahora va por la convivencia y el diálogo!
Tarde.
Ya muchos de nosotros percibimos que nuestra presidenta se escuda en el “voto popular” como si eso fuese fundamento para hacer y decir sin rendir cuentas (y creerse la única guardiana e intérprete de lo público) y para los casos en que no acierta demasiado con sus palabras, alguien le sopla al oído los pasos a seguir. Una muletita que por suerte le organiza actos, le trae figuritas de apoyo, le lleva gente a la plaza.

No sería más fácil hablar con el dueño del circo?

miércoles, 19 de marzo de 2008

Otra de los 70`s...

Chinatown, de Roman Polanski (1974)
Joyita del cine Noir con un final atrapante pero de sabor amargo.
Lenta, aunque lo necesario como para crear la atmósfera de tensión exacta.

A deleitarse viendo a Jack Nicholson (un grande) y a Faye Dunaway (la femme fatal).
No muy acorde como propuesta de domingo, mejor si es sábado a la tarde.

lunes, 3 de marzo de 2008

Inflación...

¿¿de lo qué??

A pocos días del revuelo que generó el lanzamiento de un nuevo índice de precios al consumidor (IPC) elaborado por el, no muy confiable, Secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, nuestra presidenta abrió las sesiones del Congreso de la Nación con su ya conocido estilo discursivo, extenso, frontal y crítico (no autocrítico, claramente).
La mayor parte de los medios de comunicación destacaron la omisión (premeditada) de las palabras Indec y o Inflación.

En el despliegue y desarrollo de temas se le "olvidó" uno, bastante importante sino para ella, para la mayoría de los habitantes de la República Argentina: los constantes incrementos en los precios de los bienes y servicios, “inflación” para los amigos.

Es que claro, el sueldo medio de un funcionario de la nación no sufre los avatares de la inflación.
No toman colectivo, ni tren ni subte. No van al supermercado. Pagan el alquiler, las expensas, el teléfono, el ABL, el gas, la luz, con un jugoso sueldo que les brinda el Estado, Estado que recauda el dinero de todos los que pagamos impuestos.
Qué más puede ser para ellos la palabra “inflación” sino una cifra, una cifra que genera expectativas y que moviliza a la opinión pública. Por lo tanto más vale mantenerla bien bajita, para que ni se note.
Mejor todavía se si puede encontrar una metodología de medición que la avale, que justifique cómo se llegó a ese numerito chiquito de una manera coherente… por si alguien pregunta.

Tener un índice de precios al consumidor que ronde el 0.4% suena excelente.
Que no refleje la realidad no les quita el sueño.
Los que padecemos las presiones sobre el bolsillo diariamente somos nosotros. Nos tortura el ticket del supermercado, las facturas que esperan debajo de la puerta, las expensas que cada vez son más extraordinarias, etc., etc.

Cuando nos digan que el nuevo IPC arroja un porcentaje de aumento de 0.4% con respecto del mes anterior (menos de la mitad del correspondiente al mes de enero!!!) ¿qué vamos a decir?
Ahhh, mirá vos… (Mascullando entre dientes “ juraría que cada vez se me hace más difícil llegar a fin de mes!”)

Qué contradictorio! A quién le creemos finalmente??
A la realidad cotidiana, sin medias tintas? o al discurso elaborado y pomposo de nuestros funcionarios, confuso, pero con la ventaja de tener las cifras de su lado.